Higiene personal del manipulador
El manipulador de alimentos es la primera barrera de seguridad. Su higiene personal, hábitos y estado de salud tienen impacto directo en la inocuidad de los alimentos.
Lavado de manos: obligatorio al inicio de la jornada, tras usar el baño, tocar residuos, cambiar de tarea o tras cualquier interrupción. Técnica: agua caliente, jabón antibacteriano, fricción durante 20-40 s, enjuague y secado con papel de un solo uso.
Uniforme: ropa exclusiva, limpia, de color claro, cambiada diariamente. Cabello recogido y cubierto. Uñas cortas y sin esmalte. Prohibidos anillos, pulseras, relojes y piercings visibles.
Estado de salud: comunicar al responsable diarreas, vómitos, heridas infectadas, infecciones respiratorias o cutáneas. Las heridas se cubren con apósito impermeable y guante.
Prohibiciones: fumar, comer, masticar chicle, escupir o toser sobre los alimentos.